La Diputación de Salamanca aprueba su Código de Ética y Guía de Buenas Prácticas

27.12.17.- El presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, ha presentado el Código Ético y Guía de Buenas Prácticas que regirá las actuaciones de los responsables políticos y los empleados públicos de la Diputación de Salamanca, tras obtener en el pleno de este mes la aprobación, por unanimidad, de los grupos políticos que integran la Corporación.

Con este código se pretende cumplir con el compromiso que adquirió la Corporación de seguir avanzando en transparencia y buen gobierno, mediante la adopción de un marco ético que desarrolla los principios recogidos en el acuerdo de medidas de Avance en Transparencia, Acceso a la Información y Buen Gobierno y la dotación de una guía de buenas prácticas que regirán su actividad pública.

Por otra parte, con este instrumento se continuará impulsando políticas de calidad a través del aumento de la confianza de los ciudadanos en la Diputación, del fomento de prácticas innovadoras en la gestión pública, así como la mejora en la gestión de los recursos públicos, evitando daños legales en el futuro y disuadir a terceros de efectuar proposiciones incorrectas a autoridades y funcionarios, además de frenar malas prácticas.

Para impulsar su puesta en marcha se creó un Grupo de Trabajo compuesto por representantes de los grupos políticos, de los sindicatos y los miembros del Comité de Transparencia de la Diputación, y ha contado en su elaboración con el asesoramiento y apoyo de un equipo de expertos en Ética Pública, Lingüística y Derecho Administrativo de la Universidad de Salamanca.

Con este Código la Diputación quiere:

  • Fomentar y potenciar el recto comportamiento, la integridad ética y el comportamiento eficiente del personal al servicio de la ciudadanía desde la Diputación Provincial de Salamanca.
  • Procurar la responsabilidad de las autoridades electas, empleados públicos y demás personas vinculadas, desde la transparencia y el buen gobierno.
  • Incentivar desde la orientación, prevención y formación la continua regeneración democrática, a través de un marco modelo de óptimo comportamiento.
  • Potenciar la intermunicipalidad desde la ejemplaridad.

Este código presenta como principales novedades: la sistematización del principio básico, los de gobernanza y los de la administración local y la determinación del código de conduta, así como el establecimiento de las conductas a través de la Guía de Buenas Prácticas.

La extensión del ámbito de aplicación será tanto a la Diputación como a sus organismos autónomos, al personal funcionario, laboral y eventual que presentan su servicio en los mismos, a los representantes políticos que ejercen su actividad en la institución provincial, así como a las entidades que se relacionan con ella, como a los Ayuntamientos de la provincia, los cuales se pueden adherir a él y asumir como propio.